Mostrando entradas con la etiqueta bibiana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bibiana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Bibiana dixit: "El número de abortos demuestra que hay que reformar la ley"

¿Y por qué no despenalizamos la "violencia machista" Bibiana?. Si la clave para reducir abortos está dejar de condenarlos, porque no haces lo mismo con la violencia machista y resolvemos de un plumazo el asunto.

Lo único novedoso del tema, además del trágico dato de que se han cometido 112.187 abortos en 2007, 10.000 más que el año inmediatamente anterior y el doble que en 1998 es que por primera vez los socialistas se refieren al aborto como "algo traumático". Igual me equivoco pero no recuerdo estas expresiones en los socialistas. No se engañen es lo que toca ahora. Referencias de este tipo sí las hemos oído entre reputados abortistas de otros partidos que sobrecogidos por el dolor de las madres ante la decisión de abortar les muestran así su condescendencia. Esperanza y Gallardón se han referido recientemente al aborto como un fracaso ("es un fracaso siempre, es sin duda ninguna el acontecimiento más doloroso que le puede ocurrir a una mujer" Gallardón dixit), en un intento falaz de empatizar con las mujeres que pasan por ese trance, al niño que le den morcillas claro. Porque todos sabemos que el aborto es traumático aunque no lo es para el niño que ni siquiera podrá experimentar trauma alguno, el problema es que esto del trauma comienza a ser algo de poca consistencia y que se refiera a ello la ministra cuando los datos revelan que un 33% son madres traumatizadas que repiten experiencia es cuanto menos grotesco. El 33% de los abortos cometidos en el 2007, esto es, 37.000 se corresponden con mujeres que ya lo habían hecho anteriormente. Tanto trauma tenían de aquello que han sido capaces de repetir los mismos pasos de entonces. En realidad, el número de las que repiten en 2007 es el número de abortos total que se cometieron en el año no tan lejano de 1994. Escalofriante, ¿no?.

Y es que honestamente empiezo a estar bastante harto del sindrome de la madre abortista que ha matado a su hijo. Lo menos que se puede esperar de una madre que comete tal vileza (también del padre que se desentiende por supuesto) es que tenga un trauma hasta el fin de sus días, recuerdo que por otra parte servirá para que pueda arrepentirse y expiar así su culpa. Qué pensaríamos de quien se atreviese a invocar el trance del agresor de la violencia machista.