Aquí.
Resulta curioso que lo que en unos animales es una enfermedad producto de la contaminación ambiental, en la raza humana es solo una inclinación natural, y no una distorsión afectiva y emocional del sujeto que lo padece.
Supongo que los ecologistas, muchos de ellos gays, estarán preocupados por la perpetuación de esta especie.
¿Estado de necesidad? (por los enrocados)
Hace 5 horas