jueves, 12 de noviembre de 2009

Aznar: "Sólo quien ignora principios elementales cree que abortar es un derecho"

Niños abortados sin derecho a que se hiciera durante el gobierno Aznar: más de 500.000

Pregúntenles a esos niños si están de acuerdo con eso de si el aborto es un derecho o no y qué diferencias hay entre una cosa y otra. La diferencia entre tener un derecho o no tenerlo, es tan exigua y poco relevante, que la vivienda es un derecho por el que los españoles pagamos durante la mitad de nuestras vidas y el aborto un crimen despenalizado que las administraciones públicas facilitan, promueven y sufragan.

Además la despenalización de un crimen supone de facto la existencia de un derecho a cometerlo pues se tiene garantizada la impunidad. Si en un país musulmán se permite (esto es, no está penado) apedrear a la mujer adúltera, podría hablarse de "derecho" a hacerlo. Acudir a un tribunal para que te permita el ejercicio de ese "derecho", es un absurdo cuando tienes garantizado la impunidad para hacerlo por ti mismo. Si además las Comunidades Autónomas te financian las piedras y te ceden un espacio para cometerlo sin necesidad de acudir a un tribunal y te garantizan la intimidad incluso ante una investigación penal, entonces, la semántica acerca de si es un derecho es totalmente ridícula.

No estoy diciendo con ello que no sea importante la reforma de la ley y que el cambio terminológico sea inocuo, pues es evidente que costará más vidas y trivializará aún más el aborto. Lo que no es de recibo es que venga Aznar a decir ahora que lo verdaderamente grave es que la ley Aido reconozca en su texto una realidad social que ya entiende el aborto como derecho. Si a Aznar le parece realmente reprobable que el aborto sea un derecho, debería ponerse entonar el mea culpa y dedicarse a que las Comunidades Autónomas controladas por su partido cesasen en cualquier tipo de ayuda o financiación de abortos.

Nadie jamás ha dicho que despenalizar el aborto signifique que debe ser subvencionado y facilitado por la sanidad pública y sin embargo eso es lo que ocurre. Sanidad pública que es competencia de las Comunidades Autónomas y a quien corresponde por tanto la decisión de hacerlo así. Sería perfectamente posible una Comunidad Autónoma que decidiese no pagar abortos. Se bendice el caso de Navarra cuando, con mucho dolor por lo que me toca, es de los casos más patéticos que podemos encontrar. En Navarra no se cometen abortos gracias a los buenos profesionales médicos que allí hay pero no por ninguna otra razón. De hecho, el Gobierno Navarro de UPN (partido en el que milita aquel diputado que hizo un intento por parar el proyecto Aido pero nada por que su partido no siga pagando abortos con impuestos de los navarros), se toma las molestias de hacer algo que los médicos navarros no hacen. Es decir, garantiza la tutela de un... "no derecho" hasta el punto de procurar los medios económicos para vencer las dificultades interpuestas por los médicos navarros.

A Monseñor Camino, como ya han dicho magistralmente Museros y Orisson, le recordaría que la diferencia entre la ley vigente y la nueva, no es de naturaleza sino de grado y que por tanto, cualquier sanción canónica que corresponda, es igualmente aplicable para quienes no movieron un dedo por derogar esta norma cuando lo tuvieron a su alcance. No obstante, para que no me diga mi mujer que critico tanto si lo hacen como sino lo hacen, admito que es un paso, pequeño y algo torpe, pero un paso al fin y al cabo (me apunta mi esposa que un gran paso). Un paso importante para no trivializar el aborto y las sanciones canónicas son el último reducto que nos quedan para recordarlo.

5 comentarios:

Seneka dijo...

AaaaaMÉN!!

Museros dijo...

Algunos consideran positivos ciertos pasitos tímidos porque se olvidan que estamos hablando de un obispo. Y un obispo tiene sus responsabilidades y obligaciones, y son éstas los criterios según los cuales deben valorarse sus palabras y sus actos.

Hay ciertas cosas que, en labios de un diputado del PSOE (por ejemplo), podrían considerarse un paso adelante, pero que en labios de un obispo son vino aguado y, a mi entender, una dejación de funciones injustificable (independientemente de que haya "dejaciones de funciones" aún peores").

Ahí tenemos a Cañizares avalando con su presencia al "catedrático" Aznar en una universidad pública y, pocos días después, Martínez Camino señalando con precisión solamente (oh, casualidad) lo mal que está lo que van a hacer los diputados del PSOE.

Comparto, por otra parte, tu opinión de la primera a la última letra.

Un saludo.

Orisson dijo...

Gracias por la mención. Y mejor haz caso a tu señora, porque si no lo mejor es cerrar el chiringuito e irnos de piratas a Somalia.

Un saludo

Catolicidad dijo...

Ver tutorial de la Santa Misa:

http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/2009/11/presentamos-un-video-tutorial-de-la.html

Bucan dijo...

Referente a eso que mencionas de "derechos", creo que existe una confusión. Cuando se reconoce el derecho a una vivienda, por ejemplo, no quiere decir que te la regalen, sino que no te pueden prohibir tenerla. El derecho de propiedad, por ejemplo, no te asegura que uno tenga propiedades, pero sí que te impidan tenerlas. Hasta que se reconocieron esos derechos, aunque alguien tuviera posibles, no podía vivir en cualquier sitio, ni siquiera vestir. Un artesano podía hacerse muy rico pero no podía vivir en una casa palaciega o comprarse una carroza tirada por seis mulas. Todo eso estaba regulado por castas sociales. Hoy, te toca el gordo de los Euromillones y te puedes comprar un palacio en Marbella. Tienes ese derecho. Con el abortar, pasa algo "parecido". Si una mujer quiere abortar, por lo que sea, si realmente quiere, no la va a detener nadie. Vale más que disponga de medios racionales. Lo mismo debería ser si una persona se quiere suicidar. Podrás hacerla desistir, pero si al final, quiere suicidarse, mejor que tuviera medios adecuados que no tirarse por una ventana y aplastar al viandante que pasa por debajo, como sucedió hace poco.
No es por criticar, pero no veo las mismas movilizaciones de católicos contra los nefastos obispos nacionalistas que hemos tenido que soportar en el país vasco. Bien que iban muchos católicos (muchos nacionalistas) a sus misas y sermones.
A mi modo de ver, la Iglesia Católica debería meditar.